Estás lleno de parches, huevón. Hipócrita. Te regalé los uiashduiahduihaiuh (frase borrada por respeto a terceros) no tuve moral para negártelos; mi olor se encargó de enamorarte. Mis fluídos te hicieron sufrir en la distancia. Es que ésa es la única forma de alcanzar tu corazón. Te odio mi amor; te detesto, no aguanto más contigo, desearía que fueras como el Pablo, ése si me gusta, desearía verlo dentro tuyo, te amo, y no te aguanto, pero estoy tan acostumbrada a tí mi gordi... Y tan obsesionada con nuestro proyecto de la casa en el campo que adoro detestarte. Hablemos de nuestra relación, todos los días gordito, así confío en que cambiarás tu personalidad radicalmente, y si se puede aún te ruego por favor te cambies también el nombre (COMPLETO), para así no manchar mi decendencia con la estúpida pronunciación de tu apellido.
Por siempre tuya,
O.
sábado, 24 de enero de 2009
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
1 comentario:
Ah si?
Publicar un comentario